Acá, hoy.
Revoltijo, escombro.
Materia a medio digerir
procesada y lastimada
masoquista
en bocas algo enfermas.
Dientes de acertijo,
la fruición de dos molares paralelos
que se enfrentan al tragar
el grito, UN grito.
Hoy, ayer.
Líneas divisorias
abrazando tres continentes,
no hay orilla que tenga un fin,
las olas se engullen sin mirar
raza o procedencia.
¡No es un retrato!,
es un marco que se vuelve un hoyo.
Y en el agujero,
sobre el centro del espiral,
un pergamino viejo
que lento y roto
se desenvuelve al fin.
No es un retrato:
es el color que arroja la sombra
sobre un viejo marco roído.
Y tras el bastidor, siempre,
la divina/escalofriante pulsión
de las cosas.
Hoy, siempre.
(Aquello que te susurra la no cordura).
Mañana.
El opuesto reflejado,
los diversos matices del espiral.
El pergamino devorado en los silencios
y en las acciones.
El pergamino digerido en lentas procesiones
a plena luz solar,
el pergamino deshechado en locas instancias
de luna brillante y cielo húmedo.
"Lo que hay en el tórax de las letras,
y en su vientre hinchado",
susurra sin pensar;
y al instante se desarma en sueño.
Siempre me gustan tus palabras, esa manera tan particular que tenes de embellecer cualquier oración ordinaria, esas metaforas llenas de emosiones, a veces furiosas, oscuras o enamoradas. Y hasta me intimida un poquito comentar.
ResponderBorrarUn abrazo MUJER-AZUL.
me gusta (Y)
ResponderBorrardebía ponerlo así
sa
lu
dos
Nina, azul profundo.
ResponderBorrarNina, niña, mujer.
Nina, busca y siente.
Nina, arisca, tierna, frágil.
Nina, encantadora...
Beso, amiga